El origen de la vida en la Tierra y Marte pudo comenzar gracias a los gases volcánicos
Una nueva teoría desarrollada por científicos de la Universidad de Washington intenta demostrar como pudo surgir la vida en nuestro planeta, Marte y otros cuerpos celestes.
Analizando los componentes de restos volcánicos, lava y cenizas de volcanes de todo el mundo, los investigadores recrean un escenario primitivo donde la temperatura que en principio era de 1200 ºC, se enfrió hasta los 150-300 ºC.
Everett Shock y Mikhail Zolotov han observado que en ese rango de temperaturas, y con la ayuda de otros factores como reacciones catalíticas es posible crear hidrocarburos, elementos basados en el carbono esenciales para la vida.
Durante décadas se había venido observando la aparición de pequeñas películas de elementos orgánicos en rocas volcánicas. Esto dio lugar a multitud de teorías sobre el origen de estas películas. Unas proponían que esos elementos orgánicos eran algo común en épocas pasadas de la Tierra, otras decían que eran creadas en el momento de la erupción.
Las condiciones que favorecían la creación de hidrocarburos además propiciaban la aparición de otros ingredientes para la vida. Aminoácidos, polímeros complejos que quizás pudieran dar lugar a moléculas de ARN, y todo tipo de organismos simples.
La teoría toma en cuenta las temperaturas, composición de los gases, estado de oxidación de estos y condiciones geofísicas de los volcanes. Esto permite un punto de partida muy interesante para futuros trabajos de investigación. Sin olvidar el estudio de los meteoritos de origen marciano. Como por ejemplo el análisis del encontrado en 1996, del que existen claras evidencias de los mismos compuestos orgánicos encontrados en restos volcánicos de la Tierra.
Los cálculos de Shock y Zolotov muestran que la vida no solo pudo aparecer de los volcanes terrestres actuales, sino que además, habría tenido más oportunidades de haberlo hecho hace millones de años en nuestro planeta, Marte y Europa, la luna de Júpiter.
Hay sólidas evidencias que demuestran que el magma de aquella época era 200 ºC más caliente que el actual, y que la concentración de oxígeno era menor. Si además la temperatura media era de 150-300ºC, todo esto crea un entorno según los investigadores, ideal para la síntesis de elementos orgánicos.
Esto refuerza una corriente científica que mantiene que el origen de la vida es químico, y no con la ayuda de los rayos del Sol, produciéndose en las ardientes calderas submarinas de los fondos oceánicos.
Shock y Zolotov mantienen que si en los meteoritos marcianos se encuentran muchos de los elementos encontrados en los restos volcánicos terrestres, ¿por qué no extrapolar el modelo terrestre al marciano?
El trabajo de Sock y Zolotov fue publicado en el número de Enero de la revista Journal of Geophysical Research, siendo avalados por la National Science Foundation y la NASA.