Se dan a conocer los informes que investigan la pérdida de las sondas marcianas
Por fin el 28 de Marzo se dieron a conocer los resultados de las investigaciones realizadas por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y un equipo independiente, para esclarecer los motivos de los últimos fracasos en el programa marciano de la NASA.
Los problemas con la MPL fueron variados. Los errores se cometieron en el diseño, construcción y comprobación en tierra de la sonda, dando como resultado un incorrecto funcionamiento en los momentos críticos de la misión.
La principal pega en cuanto a su diseño se achaca a la imposibilidad de saber en todo momento el estado de la MPL. Recordemos que se perdió durante el descenso a la superficie, interrumpiéndose el enlace con ella porque no disponía del equipo necesario para mantenerlo. Equipo que no se incluyó por el escaso presupuesto asignado. Aunque la misión hubiera terminado en fracaso, al menos nos hubiera enseñado que no hacer en futuras misiones.
Durante su construcción se instaló un software defectuoso que interpretaba incorrectamente los datos recogidos por unos sensores. Durante el descenso, estos se encargaban de comunicar al ordenador de abordo a qué altura se encontraba la sonda, cuando fuera necesario se apagarían los retrocohetes y se desplegaría el tren de aterrizaje. Se piensa que se apagaron a unos 40 metros de altura impactando con el suelo a 80 Km./h.
Este problema se ha detectado durante los test de la sonda de aterrizaje prevista para el 2001 . De cinco simulaciones solo ha funcionado correctamente una.
Lo más frustrante de esto es que se podía haber corregido el error mientras la nave se dirigía a Marte, siendo necesaria solamente una nueva línea de código en el programa que gobernaba el ordenador de la MPL.
Respecto a la comprobación y validación de la nave en tierra, todo apunta a que los test no fueron todo lo estrictos que debían.
El informe del grupo independiente menciona además varios puntos a tener en cuenta:
· Se deben destinar mayores fondos para el desarrollo de estos programas.
· Parte del dinero destinado se debe reservar para realizar chequeos más concienzudos cuando la nave ya esté en vuelo, para detectar posibles errores y corregirlos.
· Había muchas personas al cargo de equipos de trabajo que no tenían demasiada experiencia. Esto sirve además como tirón de orejas a Daniel Goldin, actual director de la NASA, por su política de gestión de personal.
· Aumento de la plantilla tanto en el sector privado como en la NASA. En el JPL había 10 personas encargas de la MPL, generando una saturación y estrés de trabajo no recomendables. En Lockheed Martin, empresa constructora de la sonda, intervinieron 100 travajadores. El informe propone añadir 20 personas más en el caso del JPL y otras 30 en Lockheed Martin.
Tampoco se olvida de Lockheed Martin haciéndola también responsable y dejando entrever que prometían más de lo que podían en realidad construir.
A pesar de la dureza del informe se hace constar que la exploración de Marte es un ‘importante objetivo nacional que debe continuar’, pero eso sí gastando un poco más y haciéndolo mejor.